Casi un mes sin publicar una entrada. Sabía que esto me iba a costar, pero no imaginé que sería tanto.
La verdad es que cada vez que me pongo delante del ordenador para intentar dar forma con letras a mis expediciones, el tiempo pasa volando, pero el articulejo apenas soy capaz de desarrollarlo. No os digo lo que tardo en redactar cada una de mis entradas porque pensaríais muy mal de mi.
Lo malo de escribir de algo que pasó hace casi un mes es que durante ese tiempo se han producido acontecimientos que cambia lo que uno quería expresar inicialmente. Pero bueno, intentaré ser lo más fiel posible a lo acontecido por aquellas fechas.
Bien temprano, hablando de horario de tarde, nos reunimos el Capitán, el Abuelo y yo dirección las Villuercas, con la intención de preparar unos comederos para los cochinetes en dos de las fincas que tenemos por la zona. Conseguir que alguno de los socios mate un buen navajero de espera, o un corzo, si se tercia, es misión casi imposible en esta sociedad, pero no por ello nos damos por vencidos.
No hay cosa que más moleste en este mundo que ir a trabajar sin aperos ni medios adecuados para hacerlo como Dios manda. Que con el presupuesto que se maneja no haya para un triste bidón o para un parapeto decente me pone descompuesto, por no decir otra cosa.
Esto de los comederos para las esperas por lo visto es más complicado de lo que parece. No se trata de echar de comer (algo que no esté "prohibido") y preparar una baña (de "agua") en cualquier parte. El Abuelo sabe de esto y uno va aprendiendo algo a golpe de repetición. Que si la luna sale por aquí cuando está llena, que si la sombra de la encina, que si no hay chaparros cerca para ocultarse, que si el ruido del agua, que si el aire viene norteño normalmente, etc. Detalles todos ellos que el que entiende de estas lides habrá tenido en cuenta toda su vida, pero que los aficionados como yo, pues no. Así, entre la falta de herramientas y la "dificultad" del tema, en cada puesto echábamos más tiempo que yo en mis escritos.
La falta de bidón la subsanamos arrimando piedras como burros y haciendo una estructura arquitectónica digna de mención. Pero cuidado, que con las piedras te puedes cargas los colmillos del guarro. Los parapetos los construimos lo más naturales posibles, partiendo de un chaparro o encina caída, y apilando todo lo que podemos encima y en los alrededores. Intentamos que no falte charca, fuente o manantío cerca. La baña si es natural mejor, si no es así, a gastar suela hasta que raspas lo suficiente la capa de tierra vegetal y consigues una especie de cama cochinera que después se rocía con algún mejunje casero.
Adjuntaré una fotito más adelante para que comprobéis con vuestros propios ojos la "obra de arte".
Así echamos la tarde, con un total de seis comederos, que a día de hoy sé que están todos tomados, pero que parece ser que no quieren dejar paso a ningún machete con colmillos que se reflejen a la luz de la luna.
Taquito del Abuelo antes de partir y para casa, que ya eran horas.
Hasta la próxima, que espero no se demore tanto, pues ya tengo trabajo acumulado.
Finca: "El Castañar" y "Dehesa Los Martines"
Fecha: 24/05/12
Salida: 15:30 - Llegada: 23:00
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