Una de las cosas que más me gusta de mi posición de "colaborador" es que me da la opción de conocer los montes de Extremadura. Hay rincones de esta tierra que quizás nunca visitaría y que gracias a la caza voy explorando poco a poco, no dejándome de sorprender la variedad de paisajes que uno se puede encontrar en la región que habitamos.
A las 16:45 me había citado el Capitán para hacer una visita de reconocimiento a unas manchas que nos habían ofrecido por la zona de las Villuercas que tanto nos gusta. El calendario de este año no se acaba de concretar y todavía hay flecos que cortar. La falta del Nieto se notará por la ausencia de documentos gráficos, pero lo intentaré suplir con una mejor descriptiva.
A las 17:30 habíamos quedado en el Hotel Las Cigüeñas, en Trujillo, con el propietario. Tras los saludos de rigor y un café rápido, nos pusimos los tres en marcha en su todoterreno.
Durante el trayecto mantuvimos una agradable conversación cinegética mientras sacábamos información de lo que nos esperaba.
Todo lo que nos contó se quedó corto tras verlo in situ.
Entramos por un camino paralelo a una ribera que servía de guía a un arroyo de fuerte caudal. A izquierda, sierra. A derecha, sierra. De frente, sierra también. No unas sierras cualquiera: picos a más de 1000 metros de altura, estando el punto más bajo de la finca a 700 metros sobre el nivel del mar. Abundante agua que se mantiene durante todo el verano. Predomina el monte de jara y escoba, pero en muchos lugares comparte hábitat con densos bosques de robles y castaños, que cubren más de la mitad del cazadero. Los castañares tienen solera y están bien cuidados, pues la castaña se aprovecha. Las riberas están pobladas por rabiosas zarzas que no dejan pasar la luz a los arroyos que corren bajo ellas. Encinas, alcornoques y brezos tienen presencia testimonial. Donde no hay arbolado el jaral es de los más fuertes que he visto yo nunca, excepto en las pequeñas campas donde crece buena yerba.
Comida no va a faltar durante todo el año y caza tampoco.
Como incoveniente hay que mencionar que al ser una finca cercana a una población, existen un par de caminos públicos que la cruzan, algún pequeño enclave, un pantano público y algunos "artistas" de los que hay en todas partes.
Desde un punto de vista cinegético cumple, pero no me atrevo a decir más. Se tiene que cazar de dos veces, cerrando más de 300 Ha. en cada golpe. Los cortaderos son algo estrechos, pero están casi todos limpios y accesibles. Quizás falte alguno. Nadie podrá decir: "Estoy fuera de la montería". Las manchas se van a engullir los perros que las echemos, quizás a los recoveros también. Sin buenos perros no se mueve allí ni el aire. La caza que se mate, tampoco esperemos grandes cantidades (más de 15 guarros por día sería un éxito), se recoge bien con las pick-up. Comida y agua no van a faltar, siendo época de abundancia finales de octubre y noviembre.
El Capitán está con una medio sonrisilla indescriptible que yo ya conozco perfectamente, por lo que creo que le ha gustado el tema, aunque sepa que esos días puede que no vuelva a ver la luz tras meterse en esas sierras de Dios.
Yo doy mi aprobación, que aunque no es la más importante, algo ayuda. Pacto entre caballeros y, en principio, a buscar las fechas más apropiadas, que estas dos manchas ya hay que empezar a prepararlas.
Así de fácil es a veces.
Hasta la próxima.
Finca: "El Castañar"
Fecha: 15/05/12
Salida: 16:45 - Llegada: 21:45
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