viernes, 15 de junio de 2012

Preparando las esperas

Casi un mes sin publicar una entrada. Sabía que esto me iba a costar, pero no imaginé que sería tanto.
La verdad es que cada vez que me pongo delante del ordenador para intentar dar forma con letras a mis expediciones, el tiempo pasa volando, pero el articulejo apenas soy capaz de desarrollarlo. No os digo lo que tardo en redactar cada una de mis entradas porque pensaríais muy mal de mi.

Lo malo de escribir de algo que pasó hace casi un mes es que durante ese tiempo se han producido acontecimientos que cambia lo que uno quería expresar inicialmente. Pero bueno, intentaré ser lo más fiel posible a lo acontecido por aquellas fechas.

Bien temprano, hablando de horario de tarde, nos reunimos el Capitán, el Abuelo y yo dirección las Villuercas, con la intención de preparar unos comederos para los cochinetes en dos de las fincas que tenemos por la zona. Conseguir que alguno de los socios mate un buen navajero de espera, o un corzo, si se tercia, es misión casi imposible en esta sociedad, pero no por ello nos damos por vencidos.
No hay cosa que más moleste en este mundo que ir a trabajar sin aperos ni medios adecuados para hacerlo como Dios manda. Que con el presupuesto que se maneja no haya para un triste bidón o para un parapeto decente me pone descompuesto, por no decir otra cosa.
Esto de los comederos para las esperas por lo visto es más complicado de lo que parece. No se trata de echar de comer (algo que no esté "prohibido") y preparar una baña (de "agua") en cualquier parte. El Abuelo sabe de esto y uno va aprendiendo algo a golpe de repetición. Que si la luna sale por aquí cuando está llena, que si la sombra de la encina, que si no hay chaparros cerca para ocultarse, que si el ruido del agua, que si el aire viene norteño normalmente, etc. Detalles todos ellos que el que entiende de estas lides habrá tenido en cuenta toda su vida, pero que los aficionados como yo, pues no. Así, entre la falta de herramientas y la "dificultad" del tema, en cada puesto echábamos más tiempo que yo en mis escritos.
La falta de bidón la subsanamos arrimando piedras como burros y haciendo una estructura arquitectónica digna de mención. Pero cuidado, que con las piedras te puedes cargas los colmillos del guarro. Los parapetos los construimos lo más naturales posibles, partiendo de un chaparro o encina caída, y apilando todo lo que podemos encima y en los alrededores. Intentamos que no falte charca, fuente o manantío cerca. La baña si es natural mejor, si no es así, a gastar suela hasta que raspas lo suficiente la capa de tierra vegetal y consigues una especie de cama cochinera que después se rocía con algún mejunje casero.
Adjuntaré una fotito más adelante para que comprobéis con vuestros propios ojos la "obra de arte".

Así echamos la tarde, con un total de seis comederos, que a día de hoy sé que están todos tomados, pero que parece ser que no quieren dejar paso a ningún machete con colmillos que se reflejen a la luz de la luna.

Taquito del Abuelo antes de partir y para casa, que ya eran horas.

Hasta la próxima, que espero no se demore tanto, pues ya tengo trabajo acumulado.

Finca: "El Castañar" y "Dehesa Los Martines"
Fecha: 24/05/12
Salida: 15:30 - Llegada: 23:00

lunes, 21 de mayo de 2012

Visita de Reconocimiento


Una de las cosas que más me gusta de mi posición de "colaborador" es que me da la opción de conocer los montes de Extremadura. Hay rincones de esta tierra que quizás nunca visitaría y que gracias a la caza voy explorando poco a poco, no dejándome de sorprender la variedad de paisajes que uno se puede encontrar en la región que habitamos.
A las 16:45 me había citado el Capitán para hacer una visita de reconocimiento a unas manchas que nos habían ofrecido por la zona de las Villuercas que tanto nos gusta. El calendario de este año no se acaba de concretar y todavía hay flecos que cortar. La falta del Nieto se notará por la ausencia de documentos gráficos, pero lo intentaré suplir con una mejor descriptiva.
A las 17:30 habíamos quedado en el Hotel Las Cigüeñas, en Trujillo, con el propietario. Tras los saludos de rigor y un café rápido, nos pusimos los tres en marcha en su todoterreno.
Durante el trayecto mantuvimos una agradable conversación cinegética mientras sacábamos información de lo que nos esperaba.
Todo lo que nos contó se quedó corto tras verlo in situ.
Entramos por un camino paralelo a una ribera que servía de guía a un arroyo de fuerte caudal. A izquierda, sierra. A derecha, sierra. De frente, sierra también. No unas sierras cualquiera: picos a más de 1000 metros de altura, estando el punto más bajo de la finca a 700 metros sobre el nivel del mar. Abundante agua que se mantiene durante todo el verano. Predomina el monte de jara y escoba, pero en muchos lugares comparte hábitat con densos bosques de robles y castaños, que cubren más de la mitad del cazadero. Los castañares tienen solera y están bien cuidados, pues la castaña se aprovecha. Las riberas están pobladas por rabiosas zarzas que no dejan pasar la luz a los arroyos que corren bajo ellas. Encinas, alcornoques y brezos tienen presencia testimonial. Donde no hay arbolado el jaral es de los más fuertes que he visto yo nunca, excepto en las pequeñas campas donde crece buena yerba.
Comida no va a faltar durante todo el año y caza tampoco.
Como incoveniente hay que mencionar que al ser una finca cercana a una población, existen un par de caminos públicos que la cruzan, algún pequeño enclave, un pantano público y algunos "artistas" de los que hay en todas partes.
Desde un punto de vista cinegético cumple, pero no me atrevo a decir más. Se tiene que cazar de dos veces, cerrando más de 300 Ha. en cada golpe. Los cortaderos son algo estrechos, pero están casi todos limpios y accesibles. Quizás falte alguno. Nadie podrá decir: "Estoy fuera de la montería". Las manchas se van a engullir los perros que las echemos, quizás a los recoveros también. Sin buenos perros no se mueve allí ni el aire.  La caza que se mate, tampoco esperemos grandes cantidades (más de 15 guarros por día sería un éxito), se recoge bien con las pick-up. Comida y agua no van a faltar, siendo época de abundancia finales de octubre y noviembre.
El Capitán está con una medio sonrisilla indescriptible que yo ya conozco perfectamente, por lo que creo que le ha gustado el tema, aunque sepa que esos días puede que no vuelva a ver la luz tras meterse en esas sierras de Dios.
Yo doy mi aprobación, que aunque no es la más importante, algo ayuda. Pacto entre caballeros y, en principio, a buscar las fechas más apropiadas, que estas dos manchas ya hay que empezar a prepararlas.

Así de fácil es a veces.

Hasta la próxima.


Finca: "El Castañar"
Fecha: 15/05/12
Salida: 16:45 - Llegada: 21:45

miércoles, 16 de mayo de 2012

De nuevo de paseo

Estamos otra vez a domingo y mi ración mínima de campo semanal no había llegado. Estaba dudando al medio día si escaparme o no cuando un "whatsapp" del Nieto me da el empujón necesario: "Si haces algo esta tarde dame un toque".
Dicho y hecho, a las 17:35, que antes el calor apretaba mucho, estaba recogiéndole y poníamos rumbo a nuestra finca predilecta, la "Dehesa de los Martines".

¡Cómo nos gusta!


Decidimos hacer un recorrido en busca de algún corzo, visitando inicialmente las siembras de la finca, que son casi todas de centeno, con algo de mezcla de avena y trigo, pero mínima.
Es increíble cómo han cambiado de primeros de mes, cuando fue la anterior visita, a día de hoy los sembrados, los cuales parecían perdidos y han resucitado con una fuerza tremenda, aunque no serán como los de las primaveras anteriores.
Los domingos por la tarde el campo está en calma y eso era bueno para nuestro propósito. Fue bajarse del coche y ya me encontraba cuerpo a tierra tras el aviso del Nieto:



 ¡Qué animal! Tranquilo, curioso, mirándonos pero sin perder de vista su escapatoria, sin fiarse. Parecía que se preguntaba ¿qué hacéis en mi territorio? No vimos hembra ninguna, parecía solitario. Cuando consideró que ya era suficiente cogió carrera y saltó entre el alambre de espino y la malla, casi sin rozar ni arriba ni abajo. Nunca vi un salto tan cerca y tan limpio. Se notaba que ya lo había hecho más de una vez.

Seguimos pateando las siembras, pero ya no hubo suerte, así que decidimos dar una vuelta con el coche, pues es buena hora el atardecer. Y no nos equivocamos

Uno de la pareja

El otro

Apunta maneras

Estamos empezando a coger gustillo a esto de la "caza" fotográfica. Supongo que no todos los días nos será posible tener tantas fotos, pero mientras podamos...

La jornada terminó con unas hamburguesas del McAuto, dos pequeñitas para el Nieto y para mi, y unos menús que llevé a casa para alegría de mi mujer, que sólo me esperaba para cenar porque sabía que venía con el pan debajo del brazo, encima del que le gustaba, "jeje".

Hasta la próxima.


Finca: "Dehesa de los Martines"
Fecha: 13/05/12
Salida: 17:30 - Llegada: 22:30

martes, 15 de mayo de 2012

Primer día de trabajo.

Me sigue costando escribir, pero ahí vamos, con retraso pero a tiempo.
El Domingo día 6 nos juntamos un buen equipo para ir a ver una de las fincas que queremos cazar este año.
La idea era comprobar que cumplía las condiciones adecuadas para pasar un buen día de campo y reunir las reses suficientes para que resulte una cacería entretenida. No hablo de matar porque por muchas que haya después hay que atinar, y eso es otro cantar.
La expedición la comandaba el Capitán y a mi me recogieron, puntuales como siempre, el Nieto y su padre, "Mano Derecha". De camino a la churrería subimos al remolque al Abuelo, que con la ventana del salón semiabierta esperaba escondido entre las cortinas a que el claxón del cherokee le indique que ya es la hora. Baja pausado, más de lo normal si no lleva los "hierros", como es el caso. Aparece con la mirada perdida, con la neverilla negra al hombro donde nunca falta agua, buen vino de cosecha propia y un taco suficiente para saciar el hambre de todos.
Del Abuelo tengo que hablar más despacio, pero hoy no es el día. Historias en este blog nunca faltarán gracias a él.
Café con unas porras y quinteto en marcha, que a las 9:15 habíamos quedado con el guarda de la finca.
Entre charlas de política, trabajo, mujeres y caza, principalmente caza, y mientras observamos lo precioso que está el campo, ¡cómo se han notado las lluvias de los últimos días!,el viaje discurre más que rápido y sin darnos cuenta ya estamos carrileando por la finca dirigidos por el guarda.
Vamos marcando con cinta los posibles puestos, con el fin de comprobar si hay suficientes posturas para todos los socios. Se trata de una finca de unas 300 Ha. en la que abundan encinas, carrascas y escobas. En los últimos años se ha desmontado bastante superficie, puede que no queden más de 70 Ha. de este monte bajo, aunque el encinar lo agradece y florece como nunca. Se puede decir que forma un rectángulo casi perfecto de 1,5 Km. por 2 Km.
Según está la finca los puestos de otros años no van a poderse repetir en muchos casos, aunque al final nos salen algunos más de los necesarios, unos 37. Cierre perimetral y dos traviesas en forma de T,.
Hemos visto muestra de cervuno y algunas hozaduras, no de anoche, pero sí de los días anteriores. El guarda dice que algún gamo también sale a comer a los claros.
El Capitán y Mano Derecha dan el visto bueno, aunque habrá que ir contando cómo se desarrollan los acontecimientos durante el verano porque me da que vamos a tener que mimarla más que al resto.
Tomamos el taco a ritmo perdicero. Padre e hijo tienen comida campera familiar, así que todos en marcha rápidamente que el cocinero no puede llegar tarde.
Hoy prontito en casa, que así la jefa se enfada menos y los niños lo agradecen.

Hasta la próxima.

Finca: "El Carrascal de Arriba"
Fecha: 06/05/2012
Salida: 08:00 - Llegada: 13:15

domingo, 6 de mayo de 2012

1 de mayo, día del Colaborador

Aunque algo tarde, esto de escribir los días de diario me está costando mucho, os tengo que hablar de nuestra primera salida al campo desde que nació este blog.
Me llevaba rondando todo el puente la idea de hacer una visita "cultural" a alguna de las fincas que este año vamos a gestionar y cazar si todo va bien. Los días de fiesta llegaban a su fin y no encontraba el momento adecuado para escaparme, así que como muchas veces me ocurre, a última hora decidí hacer un par de llamadas al Nieto y al Abuelo, los cuales prestos y dispuestos decidieron acompañarme con cámara en mano. La elegida para estos casos suele ser la que denominaremos en este contexto "Dehesa de los Martines", monteada por nuestro grupo desde hace más de 15 años.

Panorámica
Sierra de las Villuercas
Este denso encinar alberga una de los mejores manchas guarreras de la zona, un prieto jaral que se extiende a lo largo de casi toda la ribera, donde también se encaman unos venados que algunos años han hecho las delicias de los monteros. Da gusto carrilear por las cerca de 1.700 Ha. que dan comida y refugio a liebres, perdices, zorros... y corzos.
Zorro campeando tranquilamente
Liebre más serena que nosotros
¡Qué poco se fía la corza!
Búscando la gatera
Otra que no se pone nerviosa
Así pasamos la tarde, de foto en foto, reconociendo las siembras, revisando las bañas y gateras, comprobando el volumen de agua de las charcas, pensando el los puestos para las tórtolas y en los mejores sitios para los aguardos de primavera y verano, etc.
¡Qué gozada!. Como dice el Abuelo: "El campo me da vida. Desde que no salimos me duele todo".

Hasta la próxima.

domingo, 29 de abril de 2012

Preparando la temporada 2012-2013

En este mundo de la caza mayor, más concretamente en el de la montería, cuando termina una temporada cinegética, si no antes, lo que realmente ocurre es que empieza la siguiente, aunque todavía queden muchos días para que se levante la veda.
Marzo y abril son meses claves para la planificación de la temporada que viene. Tanto los profesionales del sector como las sociedades o grupos de caza, como es el caso del colaborador que suscribe, deben echar números y decidir con qué manchas continuar, a cuáles hay que rebajarlas el precio, las que se deben dejar y lo que hay que buscar para completar un calendario atractivo y, sobre todo, económico.
Recalco lo de económico porque durante los últimos años cada vez que llegaban estas fechas y nos juntábamos un grupo de amigos cazadores, siempre solía comentar lo mismo: "Esto tiene que pegar un 'crack', los precios tienen que bajar. La gente no se puede seguir gastando tanto cada vez que va al campo...". No niego que la situación no se haya modificado desde que comenzó la crisis económica, pero está claro que me equivocaba continuamente.
Nuestro grupo ya tiene prácticamente cerrado el calendario. La idea este año es cazar manchas que se ajusten  al número de socios (unos 30) más recovas, con el fin de no tener que vender apenas puestos. Para que os deis cuenta de cómo es la situación, sólo repetimos cuatro manchas, dividiendo en dos una de ellas.
Volvemos al núcleo central de la Sierra de San Pedro con una finca en la que daremos tres monterías. Seguimos cazando en los riberos del río Almonte, donde nos esperan tres manchas guarreras, y en las cercanías de Puebla de Obando para pasar un día especial en casa de uno de los socios. Otras tres jornadas transcurrirán tras los venados y jabalines de las Villuercas. Y, por primera vez, iremos a un "cercón de guarros", también casa propia, que, aunque no me hace especial ilusión, pues la caza yo la considero como una lucha entre uno mismo y la naturaleza salvaje, espero se mate algún buen navajero.
Así se plantea la temporada 2012-13. Deseando empezar a colaborar en las labores de campo, que es lo que realmente me apasiona y de lo que deseo escribir en los sucesivos "articulejos", como diría Don Antonio Covarsí, al que actualmente leo una noche tras otra (hoy ya estoy tardando).

lunes, 23 de abril de 2012

Presentación y ¡al campo!

Son varios años los que llevo pensando en redactar un pequeño relato sobre cada una de las salidas que hago al campo con motivo de la caza mayor, no siendo ésta la única que práctico, pero sí la que me produce un sabor más agridulce debido al lugar que ocupo en estas expediciones: "colaborador".
Esta figura a la que hago referencia es totalmente desconocida por la mayoría de los cazadores que se mueven en el mundo cinegético actual. En la jerga habitual se podrán escuchar términos como postores, secretarios, organizador u orgánica, perrero, recova, rehala, jauría (que es la que me gusta), catering, migas, navajero, pepa, pavo, duende y un etcétera interminable. Pero "colaborador"..., ¡NUNCA!
Lo realmente curioso es que el significado no está claro ni para los propios personajes a los que nos califican así, ya que lo único cierto es la pretensión final, ni más ni menos que ayudar a organizar la mejor montería posible.
Pues bien, con el fin de obligarme a escribir las crónicas sobre mis salidas camperas y de explicar de una forma más detallada quién es un "colaborador", nace este blog, con la única esperanza de tener fuerza de voluntad suficiente para no dejarlo de la mano de San Huberto.

Gracias a mi mujer por apoyarme en esta idea, a sabiendas que esto dilata el tiempo que dedico a una afición que me quita muchas horas familiares.